Enero del 2017 fue uno de los meses más difíciles en mi carrera de emprendedor. Después de un par de años de estar trabajando en un proyecto que me apasiona bastante como fue Paisano, fracasamos. Un fracaso enorme, no solo económico sino emocional, tanto así, que se me caia el pelo del estrés y me sentía un poco decepcionado de mi mismo por no haber podido alcanzar ni el 20% de los objetivos que nos habíamos propuesto.

Con mucha tristeza cerramos la empresa y cada uno de los socios se fue por su lado. En ese momento en mi casa estábamos pasando por un momento dificil economicamente y decidi buscar trabajo mientras me sentia en la capacidad de iniciar otro proyecto. Después de unos días duros, una startup de Silicon Valley me dio la oportunidad de trabajar con ellos de manera remota con un equipo de desarrolladores de 6 países.

Muy contento con esto, empecé a trabajar con ellos y aprendí bastante. Me hice amigo de el lider de desarrollo, un ruso y el CTO un israelí. Pasados 6 meses trabajando en esta startup, el CTO se devolvió a Israel y nos llevó con él a una nueva startup que acababan de empezar. Por 1 año trabajamos en una app para que cualquier persona pudiera crear su propia aplicación móvil, como un WIX para aplicaciones. Por problemas de uno de los fundadores con un inversionista, la startup no pudo continuar operando.

Pasó menos de 1 mes y los mismos fundadores de esa startup me llamaron súper entusiasmados, tienen un nuevo proyecto, quieren que yo me una como cofundador y debo ir a Israel. Yo sin pensarlo dije que si, Tel Aviv es la segunda ciudad más importante en el ecosistema del emprendimiento, no podía perder esa oportunidad. 3 días después estaba en Israel trabajando en este nuevo proyecto.

Empezamos a desarrollar el MVP de una plataforma para facilitar a las empresas de seguros la puesta en operación de nuevos productos digitales con el mínimo esfuerzo y recursos necesarios. En 1 mes ya teníamos nuestro primer posible cliente, una de las empresas de seguros vehiculares más grandes de Israel. Pusimos en pruebas nuestra plataforma, todo iba perfecto pero encontramos problemas que no habíamos anticipado y cada mes se hacía más y más difícil cualquier acercamiento a la puesta en marcha de un prototipo con esta empresa.

Luego de 1 año de empezar en esta startup, decido alejarme para trabajar tiempo completo en un proyecto propio (Propiedata), sin embargo después de unos meses de seguir llevando el mismo estilo de vida que tenía con el trabajo en Israel, me estaba quedando sin ahorros y tuve muchas suerte pues me volvieron a llamar de esta startup para que les volviera a ayudar con el desarrollo. Dure alrededor de 6 meses trabajando más de tiempo completo en las dos empresas y sumado a eso, ya no me gustaba el proyecto de Israel, lo cual hacía que no disfrutara lo que estaba haciendo con ellos y me aburría muy fácilmente.

El 1ro de diciembre del 2019 explote, ya no daba más trabajando en un proyecto en el cual no creía, no me hacía feliz y nuevamente me estaba estresando al punto en que se me volvió a caer el pelo y decidí renunciar por completo al proyecto y dedicarme full a Propiedata.

Hoy ya es Marzo del 2020 y creo que fue la mejor decision que pude tomar, en los últimos meses he visto como hemos tenido un crecimiento mucho más acelerado en la empresa, estoy tranquilo, feliz, haciendo lo que me gusta y también lo que no me gusta, pero aprendiendo a hacerlo para lograr los objetivos que me he propuesto con este nuevo emprendimiento.

Llevo alrededor de 2 años trabajando en Propiedata y 1 dedicándole más de 14 horas diarias. En los últimos 12 meses hemos logrado lo que no había logrado con ninguna de mis startups anteriores, tener miles de clientes que aman nuestro producto. Hoy tenemos 22,000 unidades registradas, miles usuarios activos y una comunidad que le encanta nuestro producto y ve el mismo potencial que nosotros vemos.

En una copropiedad, una administradora queria dejar de usar Propiedata por que los usuarios estaban haciendo comentarios sobre la falta de transparencia de la administración. La administradora decidio que iba a cerrar la app y mas de 50 residentes no la dejaron y uno de estos residentes escribio.

No es posible que retrocedamos en todo lo que se ha logrado en los ultimos meses, es necesario seguir moviendonos hacia adelante con la tecnología, nunca hacia atras...

El principal aprendizaje de estos años ha sido que es necesario tener un proyecto en el que uno crea firmemente, que le genera a uno felicidad trabajar en él y tener un equipo que tenga la misma visión que uno y complemente las debilidades del resto del equipo.El ocaso o el fracaso me enseñó a las malas a ser más humilde, que el equipo es más importante que la idea, que uno no puede todo sólo, que en equipo se llega mucho más lejos, que medir el progreso es clave para iterar y que después del ocaso viene el alba, aunque tome mucho o poco tiempo, después de cada ocaso viene el amanecer y una nueva oportunidad para intentar lograr lo objetivos que uno se proponga.